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Honduras no garantiza plenamente los derechos humanos de su población

Afiche sobre visita in loco CIDH Honduras

Tegucigalpa, M.D.C., 1 de diciembre de 2014. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) inicia hoy su visita a Honduras. La presencia de la CIDH –máximo órgano de protección y promoción de derechos humanos del continente americano–, demuestra su particular interés e inquietud por la situación en el país.

En este marco, las organizaciones firmantes manifestamos:

Primero: A partir del golpe de Estado ocurrido en el año 2009, la institucionalidad democrática continúa fragilizándose. Las autoridades siguen sin reconocer la ruptura del orden constitucional; la mayoría de las violaciones de derechos humanos cometidas en dicho contexto se mantienen impunes; y las estructuras de poder (como la Corte Suprema de Justicia y el Ejército), que facilitaron el golpe de Estado, no han sido sancionadas. La independencia judicial todavía es un anhelo cada vez más lejano debido al alineamiento del poder legislativo y judicial con lo que dicta el poder ejecutivo.

Segundo: Paulatinamente se ha venido fortaleciendo el poder militar en detrimento del poder civil. En la actualidad, diversas instituciones públicas son dirigidas por militares como por ejemplo: la Dirección de Migración, Aeronáutica Civil, HONDUTEL, Registro Nacional de las Personas, entre otras. Adicionalmente, el gobierno creó la policía militar de orden público y ahora pretende darle rango constitucional, aun cuando se ha denunciado su participación en violaciones de derechos humanos.

Tercero: Las cifras de violencia no han disminuido, pese a nuevas disposiciones que modifican el método para establecer la cantidad de muertes violentas y que impiden el acceso a la información pública, según datos del Observatorio Nacional de la Violencia del año 2013, ocurren 79 muertes violentas por cien mil habitantes. La impunidad sobre este tipo de hechos es casi total (92%).

Cuarto: Si bien se han aprobado planes de acción en materia de derechos humanos, estos no se están implementando. Por ello Honduras está en deuda con la garantía plena de los derechos de todos y todas sus habitantes. En particular, preocupa la discriminación y exclusión de los pueblos indígenas, de los afrodescendientes –reflejado en el despojo de sus territorios y con el riesgo, entre otras cosas, de que estos pueblos desaparezcan; la violencia contra las mujeres, las niñas, las personas jóvenes, así como la discriminación y violencia en contra de las personas de las comunidades lésbicas, gays, trans, e intersex. También es preocupante la criminalización y persecución de defensores y defensoras de derechos humanos; las condiciones inhumanas que enfrentan las personas privadas de libertad; las amenazas y asesinatos contra quienes ejercen la libertad de expresión, así como contra operadores de justicia que han demostrado honradez y transparencia en sus trabajos.

Quinto: La visita de todos los integrantes de la Comisión Interamericana constituye una oportunidad valiosa para que el Estado hondureño rinda cuentas sobre sus actuaciones pasadas y presentes, pero principalmente para que informe sobre sus planes de cómo va a abordar las diversas problemáticas que aquejan al país.

La sociedad civil organizada da la bienvenida a la CIDH y espera que se continúe brindando un seguimiento cercano a Honduras, así como que se establezcan recomendaciones encaminadas a cambios estructurales que permitan mejorar la situación de los derechos humanos de todos y todas las hondureñas.

Consideramos que las nuevas autoridades del Estado de Honduras deben aprovechar la visita de la CIDH como una oportunidad para que, en estricto apego de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, se construya la institucionalidad democrática que tanto necesita el país.

Organizaciones firmantes:

Asociación de Jueces por la Democracia (AJD)

Asociación LGBT Arcoiris

Asociadas por lo Justo (JASS)

Asociación Para una Vida Mejor de Personas Infectadas/Afectadas por el VIH-SIDA en Honduras (APUVIMEH)

Casa Alianza Honduras

Centro de Derechos de Mujeres (CDM)

Centro de Estudios de la Mujer-Honduras (CEMH)

Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (CIPRODEH)

Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)

Colectiva de Mujeres Hondureñas (CODEMUH)

Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH)

Comité por la Libre Expresión (C-Libre)

Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH)

El Centro de Prevención Tratamiento y Rehabilitación de Victimas de la Tortura y sus Familiares (CPTRT)

El Frente Amplio del Colegio de Profesionales de Educación Media de Honduras (COPEMH)

Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús (ERIC-SJ)

Foro de mujeres por la Vida

La Red de Mujeres de Ojojona

Movimiento Diversidad en Resistencia

Movimiento Ambientalista de Santa Bárbara (MAS)

Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla

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Crime Fueled by Police and Gangs in Honduras Causing Children to Flee

Thousands of migrants in the U.S. are children from Honduras escaping highest murder rate in the world

http://www.commondreams.org/news/2014/08/12/crime-fueled-police-and-gangs-honduras-causing-children-flee

Children sleep in a holding cell in Nogales, Arizona. (Photo: Human Rights Watch)

More than 62,000 unaccompanied children fled Central America for the U.S. border in the past year alone to escape poverty and violence, particularly in Honduras, which became the most deadly country in the world in 2014 — more dangerous than Iraq at the height of the U.S. occupation, according to the Center for American Progress.

While the government plans shutdowns of migrant shelters in Texas, Oklahoma, and California, crime in Central America continues to skyrocket. The United Nations Office on Drugs and Crime reported in 2013 that the murder rate in Honduras was 90.4 per 100,000 people, compared to the U.S.’s 4.7, with individual cities like San Pedro Sula struggling with 187 homicides per 100,000.

Iraq’s civilian casualty rate in 2007, while in the throes of insurgency, CAP says, was 62.2.

Gang violence is partially driving the unprecedented migration wave, but a corrupt national police force also fuels the crime rate. The Honduran Ministry of Security recorded a homicide rate of 75.6 per 100,000 in 2013 — a significant difference from the UNODC’s numbers for the same year, statistics that come as the State Department warns of the Honduran government’s lack of “sufficient resources to properly investigate and prosecute cases” that allows criminals to “operate with a high degree of impunity” throughout the country. The UNODC also estimates that there are more than twice as many gang members as there are police officers in Honduras, a dire prospect considering the high rates of corruption among law enforcement.

While poverty in Honduras is widespread, violence — both real and feared — is a greater driving factor in the migration swing. Honduran children “come from extremely violent regions where they probably perceive the risk of traveling alone to the U.S. preferable to remaining at home,” according to U.S. Customs and Border Protection.

Before 2011, CBP encountered roughly 8,000 unaccompanied minors annually. The rapid upswing in Central American migrants entering the U.S. began when crime rates hit another growth spurt following years of police corruption, civil unrest, including a 2009 coup d’etat that saw the overthrow and exile of then-President Manuel Zelaya, and increased drug trafficking. The total number of cocaine and heroin shipments passing through Central America on the way to consumers in the U.S. more than tripled from 2004 to 2011, rising from an estimated 24 to 84 percent. Widespread crackdowns on the drug trade in Mexico and Colombia also pushed crime and gangs deeper into smaller Central American countries that did not have the resources to fight them off.

As gang violence and police corruption persists, the average age of Honduran civilians that face becoming targeted has lowered. According to the Pew Center for Research, children ages 12 and under are the fastest growing group of unaccompanied minors traveling to the border, and almost half of them are girls. The number of girls seeking refuge in the U.S. grew 140 percent over the last year, compared to a 100 percent increase among boys.

“Due to many factors, including the high homicide rate and alarming levels of other expressions of violence, including injuries, robberies and extortion, Honduras is reported to be among the most violent countries in the world today,” said Rashida Manjoo, UN Special Rapporteur on violence against women, after a visit in July 2014. “In Honduras, violence against women is widespread and systematic… The climate of fear, in both the public and private spheres, and the lack of accountability for violations of human rights of women, is the norm rather than the exception.”

When the UN Refugee Agency interviewed (PDF) Honduran children who had fled the country in 2012 and 2013, organized crime and violence in their societies were one of their most highly cited reasons for leaving. One 12-year-old girl spoke about threats of rape and kidnapping that girls in her community faced every day:

In the village where I lived there were a ton of gang members. All they did was bad things, kidnapping people. My mother and grandmother were afraid that something would happen to me. That’s why my mother sent me here. They rape girls and get them pregnant. The gang got five girls pregnant, and there were other girls who disappeared and their families never heard from them again.

Migrant children who are able to reach the U.S. live in conditions that are only marginally better than what they face at home. They are warehoused in military bases and overcrowded detention facilities while they wait to see if the government will protect them or send them back home to the unstable environments they were escaping.

“The US government’s policy of detaining large numbers of children harms kids and flouts international standards,” said Human Rights Watch researcher Clara Long. “The recent surge in unaccompanied migrant children reaching the US cannot justify longer detention periods… Many [of them] are extremely vulnerable to abuse upon return to their home countries.”

At least 90,000 children are expected to arrive on the border by the end of this year.

Impunidad reina en asesinatos de indígenas

Jun 06, 2014

De 2012 hasta la fecha se han registrado nueve asesinatos a indígenas Lencas, también desde los años 90 hasta la actualidad se han contabilizado 43 asesinatos en la comunidad de los Tolupanes, según un recuento realizado por Juan Mejía del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ).

La cruda historia de desplazamientos, exterminios y marginamiento que por parte del propio Estado Hondureño estos pueblos indígenas han sufrido en nuestro país, continúa pues siguen siendo blancos de injusticias, oprobios y asesinatos.

Para Berta Cáceres, del  Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), las concesiones mineras y proyectos hidroeléctricos  son una amenaza para los pueblos indígenas y garífunas de Honduras, y asegura que las instituciones del Estado son cómplices en la aprobación de los proyectos sin el consentimiento de la población, de esta manera se violan los convenios internacionales que protegen a los pueblos originarios.

Comunidades indígenas del país se han organizado y han desarrollado una lucha frontal contra las grandes empresas e Instituciones Estales, sobre todo en las comunidades de San francisco de Locomapa, Yoro, San francisco de Opalaca y Río Blanco en Intibucá, sin embargo han sido asesinados varios miembros activos de estas organizaciones.

San Francisco de Locomapa, Yoro

La justicia aún no ha llegado luego del asesinato de tres Tolupanes indígenas que eran defensores de bienes naturales; Maria Enriqueta Matute de 60 años, Armando Fúnez Medina y Ricardo Soto Fúnez en San Francisco Locomapa, Yoro. Los responsables materiales e intelectuales no han sido capturados.

El crimen ocurrió el 25 de agosto del 2013 a las 5:30 de la tarde, cuando los tres indígenas pertenecientes a la tribu San Francisco, fueron asesinados con armas de fuego, cuando estos realizaban acciones de defensa de su territorio ante la explotación ilegal de los recursos naturales en la zona.

A pesar que se ha reconocido por medio de testigos los responsables de este crimen, la policía no ha dado el seguimiento correspondiente a la investigación de estas muertes, los testigos indican a Selvin Fúnez y Carlos Matute como los responsables, ellos supuestamente estaban al servicio del Consejo Indígena y de empresarios mineros que explotan antimonio en los territorios de estas tribus y debido a la oposición que realizaban estas tres personas, los victimarios les quitaron la vida.

A pesar de las amenazas y persecución que esta comunidad han estado recibiendo, ellos han denunciado la corrupción y la confabulación existente en la directiva de la Federación de Tribus Indígenas Xicaques con los empresarios que llegan a explotar los recursos naturales de la zona de Locomapa, y que están dejando grandes daños al medio ambiente y más miserias a las comunidades tolupanes.

“Los hechores siguen libres y todavía nos siguen amenazando, dicen ellos que porque nosotros seguimos denunciando, la Policía de Yoro no hace nada, es más ahí anda con ellos,” expresó Consuelo Soto, indígena de esta comunidad.
Consuelo también dijo que la comunidad sigue con temor por tantas amenazas que reciben a diario, “Nos pasa sentenciando todavía que de repente nos van a encontrar muertos” añadió.

Además, José María Pineda, habitante de esta comunidad, al no verse protegido por el Estado de Honduras, tuvo que marcharse junto a un grupo de 7 indígenas en busca de un lugar seguro, dejando su hogar y sus familiares.

La parte defensora de los indígenas de la tribu San Francisco, en consideración que el Estado hondureño no ha cumplido la orden que dictó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, de proteger a 38 personas de la Comunidad, y ellos plantean la posibilidad de recurrir nuevamente ante esas instancias para exigir justicia para los indígenas Tolupanes.

Los habitantes de la tribu creen que el desarrollo de su pueblo solamente se logrará con la participación de la comunidad, con capacitarse, prepararse y ver sus familias beneficiadas, siempre y cuando, se respeten los bienes naturales.

Según el abogado Fabricio Herrera, las cifras han demostrado que el genocidio hacia los Tolupanes es más frecuente que hacia las otras etnias.

San Francisco de Opalaca, Intibucá

Otro sector donde se esconde la justicia es en San Francisco de Opalaca, uno de los 17 municipios del departamento de Intibucá, que alberga a más de 10 mil habitantes indígenas lencas.

Para las elecciones del año 2013, dio como resultado un empate entre el candidato del Partido Nacional Socorro Sánchez y el candidato del Partido Libertad y Refundación Éntimo Vásquez, se desconoce qué fue lo que pasó en el Tribunal Supremo Electoral porque dieron 8 votos quedando como ganador Don Socorro.

A raíz de ese resultado desconocido por la población indígena, desde el 25 de enero, día en que todos los alcaldes del país tomaron posesión de sus cargos, en San Francisco de Opalaca, la población decidió tomarse las instalaciones de la alcaldía.

Actualmente se han denunciado los asesinatos, atentados y represión perpetrados del 26 de mayo del 2014 contra miembros Lencas, hechos que son motivados según la COPINH por la política represiva del Estado de Honduras, encabezada por Juan Orlando Hernández.

Los hechos se dieron, según un comunicado de Copinh, cuando luego de concluir una importante Asamblea Indígena en San Francisco de Opalaca, con el propósito de socializar los hallazgos de la Auditoría exigida por el Pueblo Lenca y desarrollada por el Tribunal Superior de Cuentas, se hicieron presente a la Plaza de Monte Verde empleados del exalcalde que ha pretendido imponer el Partido Nacional, el señor Hugo Sánchez, sin mediar palabra sacó una pistola y disparó contra Irene Meza y Plutarco Bonilla, ambos quedaron aún con vida.

A la altura de la cuesta del Río Zarco fueron atacados nuevamente por un grupo de hombres fuertemente armados, provocando que el vehículo se accidentara, luego procedieron a bajar al lugar donde quedó el mismo, rematando de 6 disparos más a Irene. En este atentado también resultaron lesionados los dos acompañantes.

Respecto a Plutarco Bonilla, recibió un impacto en la mano y se encuentra estable.

Bertha Cáceres de la COPINH añade que tampoco se ha esclarecido el asesinato del indígena Justiniano Vásquez, hermano de Éntimo Vásquez, éste último electo como alcalde por el consejo de ancianos y la comunidad de San Francisco de Opalaca, en Intibucá.

Rio Blanco, Intibucá

El 15 de julio de 2013, militares abrieron fuego contra una movilización pacífica que se dirigía hacia las instalaciones donde estaba la maquinaria de la empresa, asesinando al dirigente indígena lenca Tomás García e hiriendo de gravedad a su hijo Allan García.

El 5 de marzo de 2014, María Santos Domínguez, coordinadora  del Consejo Indígena de Río Blanco, fue atacada salvajemente por cinco individuos armados con machetes y garrotes, sufriendo lesiones y amputaciones. Su hijo de 12 años y su esposo quedaron gravemente heridos.

“Ya había recibido constantes amenazas, pero ese día cuando regresaba de hacer la merienda de la escuela,  en la zona donde mi hermano Tomás García, fue asesinado por los militares, fui atacada salvajemente por varios hombres dejándome heridas profundas de machete y siendo golpeada con palos y piedras. Mi esposo Roque y mi hijo fueron los que impidieron que me mataran, sin embargo uno de los individuos macheteó a mi niño  desprendiéndole la oreja derecha y parte de su rostro y luego otros dos atacaron  a mi compañero de hogar dejándolo con varias heridas de gravedad”, relató  María Santos.

Actualmente, veinte dirigentes de las comunidades lencas de Río Blanco Intibucá, han recibido constantes amenazas de muerte por la lucha constante que han tenido contra el proyecto hidroeléctrico “Agua Zarca”.

Según Francisco Sánchez, presidente del Consejo Indígena Lenca de dicho sector, el pasado 25 de mayo del 2014, fue  asesinado William Jacobo Rodríguez,  defensor del Río Gualcarque, en contra de la imposición del proyecto hidroeléctrico, impulsado por la empresa de capital hondureño Desarrollos Energéticos, S.A. de C.V. (DESA), y ejecutado por la compañía contratista china Sinohydro en el territorio lenca de Río Blanco.

“Sólo estamos defendiendo nuestros ríos, bosques y nuestra comunidad, creemos que estas amenazas vienen por parte de esa empresa, ya han amenazado a varios compañeros, sólo porque somos líderes que luchamos en contra de esos proyectos”, expresó el dirigente.

Las denuncias ya está en conocimiento de las autoridades correspondientes pero no han capturado a los responsables de ninguno de estos hechos. “Aun cuando están identificados las personas que cometieron estos delitos, la policía no hace nada, estas personas trabajan para DESA”, dijo María Santos.

De acuerdo al dirigente indígena lo que está ocurriendo en territorio lenca es la profundización de violencia contra las personas que luchan en la defensa de los territorios y los recursos naturales.

En todos estos casos de represión y asesinatos ante los indígenas continúan en la impunidad, la  fiscalía de Etnias no se pronuncia ni tampoco muestra signos por defender a este sector de la población que continúa siendo aislado por el gobierno de Honduras.

Es imposible no preguntarse, si por el hecho de que estos asesinatos hayan sido a indígenas; un sector marginado del país, el Ministerio Publico de Intibucá, Yoro y el resto del país, no muestra interés en el esclarecimiento de estos crímenes, a pesar que existen convenios internacionales que brindan protección a este sector.

Concepto de desarrollo que impone el capital en Honduras profundiza la pobreza

Jun 06, 2014

Karen Mejía del Foro de Mujeres por la Vida indica que en el país existe una campaña permanente por parte del gobierno para decir a la población que está generando empleo, pero no es así. Para Mejía, la gente está siendo víctima de muchas violaciones en sus puestos de trabajo y en el país hay seguridad jurídica para los patronos, pero no para los empleados y empleadas.

“Ahora algunas personas ni siquiera preguntan cuánto van a ganar. Pues hay tanta necesidad de trabajar y ganar algo, que  lo que les paguen tiene que ajustarle para todo”, dijo Karen Mejía, durante un Foro Popular de Radio Progreso.

Por su parte, Merari Ávila, de la Red de Mujeres Jóvenes Universitarias, considera que la falta de oportunidades de empleo, de estudio, de servicios básicos está generando más desigualdades y la juventud se encuentra entre la espada y la pared porque desean estudiar pero no tienen los recursos para hacerlo. “Si se enferman tienen que morirse porque en los  hospitales no hay medicamentos, tampoco existe una educación sexual que les permita tener las condiciones necesarias para reproducirse y gozar de una vida digna”.

Ávila, cree que es necesaria la inversión extranjera en el país, sin embargo hay que saber bien cuál es el objetivo de esa inversión, que no vengan a despojar a la gente de sus tierras, a explotar los recursos naturales, a llevarse los minerales y las riquezas de los pueblos, porque si es así, ese tipo de inversión no se debe permitir en Honduras.

A este tema de la inversión nacional, se une la universitaria Carmen Haydeé López, para ella, el concepto de desarrollo que tenemos, está para generar más riqueza a los patronos y esa es la misma lógica de las transnacionales que es explotar el país y explotar a los empleados.

“Esas lógicas capitalistas generan un impacto específico en la vida de las mujeres jóvenes porque nos lleva a tener niveles más bajos en cuanto a independencia económica”, agregó Carmen.
Causas del desempleo

“Una  de las causas del desempleo es el tipo de educación que se está dando en el país, estamos preparando empleados y no empleadores. Porque como gobierno no hay oportunidades para que la juventud piense en convertirse en empresario, sino que desde que está estudiando piensa en que él o ella va a ser un empleado”, indica el economista Nelson García Lobo, Director Ejecutivo de la Comisión Acción Social Menonita.

García Lobo explica que no es el sector maquila el que más genera empleos en el país, sino que el principal sector que da más empleo en Honduras es la pequeña y microempresa, sector que no cuenta con las condiciones para competir y que les toca pagar intereses entre 18 y 30 por ciento, además pagan extorsión, el impuesto  sobre ventas del 15 por ciento y otros costos de producción. Contrario a lo que pasa con las maquilas, que no pagan impuestos, tampoco extorsión porque tienen capacidad económica para pagar seguridad privada. Estos beneficios también los tienen los restaurantes de comida rápida y las transnacionales.

Salidas a la crisis

Nelson García Lobo cree que uno de los problemas de Honduras es que la juventud ha abandonado el campo. Los jóvenes se han ido a la ciudad en busca de mejores condiciones de vida. Por lo tanto es necesario que desde el gobierno haya políticas claras para que se pueda invertir en el campo y que desde el Estado hondureño exista capacidad para negociar con el sector maquilero, que se pueda invertir en los pueblos, en otras palabras llevar las maquilas a los pueblos pequeños y avanzar a brindar empleo digno.

“Estamos viendo que es necesario regresar al campo, hacer producir la tierra y para eso hay que abrirse a negociaciones con otros países”.

Karen Mejía va más allá, y agrega que en las maquilas hay bastante violación a los derechos de las trabajadoras y trabajadores, por lo tanto se necesita un sistema jurídico que garantice los derechos de toda la población hondureña.

La misma dinámica de violación de derechos  que suceden en las maquilas se ven también en las empresas Call Center, donde se privilegia a las muchachas y muchachos que saben hablar inglés, ganan salarios similares a los de las maquilas y la mayor parte de ellos y ellas no encuentran tiempo para continuar sus estudios universitarios.

Asimismo, Karen Mejía, cree que se debe analizar de quién son las tierras en Honduras, ver cómo está la condición de las mujeres en el país, si ellas tienen acceso a la tierra o no. Hay que revisar las condiciones que están viviendo las comunidades del Aguán donde la mayor parte de la tierra está en manos de tres empresarios  y la gente está siendo desalojada y violentada en todos sus derechos.

García Lobo agrega que es lamentable que el gobierno está sumando en las listas de empleados hasta las personas que venden naranjas en las calles, a quienes buscan un lempira haciendo malabares en los semáforos y eso no es empleo.