Archive for the ‘Radio Progreso’ Category

Journalists demand justice for 22 colleagues murdered in Honduras

Journalists and defenders of free expression gathered in Tegucigalpa, the Honduran capital, on Monday to demand justice for the 22 journalists who have been murdered in the country since 2014.

“We demand the investigation and trial of those responsible for the deaths of those journalists,” said Wendy Funez, a representative of the Freedom of Expression Committee (C-Libre), during a protest outside the attorney general’s office.

The demonstrators placed coffins at the entrance to the office in memory of the 22 journalists killed during the lifetime of the current government, headed by President Juan Orlando Hernandez.

In those cases, 91% of the murderers continue to enjoy impunity, said C-Libre director and former prosecutor Edy Tabora.

The committee has called for the creation of a specialised unit to investigate “aggression against freedom of expression.” Tabora said there had been 218 attacks against journalists in Honduras in 2015.

Since the 2009 US-backed coup that overthrew President Manuel Zelaya, 59 journalists have been murdered in Honduras, reported TeleSUR. Four have been killed in 2016 and 12 were killed in 2015.

Yet, in April 2015, the Honduras National Congress approved the “journalist protection law”, which included measures such as providing police protection when a journalist receives a threat.

The law also planned the creation of a centre to monitor threats. Nothing has come of it.

¿Un crimen perfecto?

http://www.envio.org.ni/articulo/4859

El 11 de abril Carlos Mejía Orellana, gerente de mercadeo y ventas de la Radio Progreso de Honduras, fue asesinado. El crimen permanece impune. ¿Cuál fue el móvil? ¿Quiénes fueron los asesinos materiales? ¿Y los intelectuales? Parece un crimen perfecto. Porque el probable móvil político está envuelto en la coartada de la condición homosexual de Carlos. Con este texto, la revista Envío, hermana del proyecto de Radio Progreso, se suma a la condena por este crimen.

Equipo Envío

Salió rapidito, despidiéndose. “¡Me voy de vacaciones y no estoy para nadie!” Pero se detuvo antes de cerrar la puerta:
“Pero para la radio, ¡siempre estoy! ¡Nos vemos!”. Horas después, llamaban a la radio, pero para avisar que Carlos Mejía estaba muerto. Era el 11 de abril, ese día que el calendario católico ha bautizado como “viernes de dolores”, al inicio de la semana santa.

“ERA UNA PERSONA CLAVE”

Carlos Mejía Orellana tenía 35 años. Desde hacía 14 años era el gerente de mercadeo y ventas de Radio Progreso, la popular emisora de los jesuitas en la ciudad de El Progreso. “Era una persona clave en este proyecto”, repiten todos en el equipo.

Ya era tarde cuando llegó a su casa. Vivía solo, en una colonia de la ciudad. Al poco de llegar una vecina tocó a su puerta para pedirle el maíz que iba a moler para las tortillas que iba a llevar al paseo al mar que había organizado para el domingo con toda su familia y sus amigos. “Me dijo que me daría el maíz después porque estaba esperando visita y quería platicar tranquilo”, contó ella.

Un par de horas después empezó a sonar estridente la alarma de su carro, parqueado a la puerta de su casa. Los vecinos salieron a ver qué pasaba. El portón de la casa de Carlos estaba abierto, la puerta de la casa también, pero no estaban forzados. ¿Un robo…? Entraron a la casa, con esa mezcla de ansiedad y miedo que se tejen en la atmósfera que respira hoy tanta gente en Honduras, el país más violento del continente y quizás del mundo. Al entrar al cuarto de Carlos lo vieron tendido en el piso, al lado de su cama, con el pecho atravesado por tres puñaladas. Salieron corriendo a avisar a la policía y al equipo de la radio. Quienes lo mataron movieron de lugar el televisor y varias cosas de la casa, dejando señales de que se trataba de un robo como otros tantos. Pero en la casa nada faltaba, nada había sido robado.

UN “CRIMEN PASIONAL”

En la edición del día siguiente, el diario hondureño “La Prensa” informaba de las declaraciones de Roger Murillo, jefe de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC): “Las primeras pesquisas indican que, minutos antes de ser asesinado, salió a comprar dos pollos para él y otras personas que en ese momento lo acompañaban en la casa y al parecer estaban departiendo”. Anunciaba Murillo que como resultado de la labor investigativa, los agentes habían detenido horas después del crimen a un joven que había dicho ser “pareja” de Carlos. Y sacó la conclusión: “Creemos que el crimen puede estar relacionado con problemas pasionales y no por cuestiones políticas, como lo quieren dar a entender los encargados de Radio Progreso”.

Y es que horas antes de estas declaraciones, el equipo de Radio Progreso había convocado una rueda de prensa para informar del suceso y sentar su posición. El director de la emisora, el sacerdote jesuita Ismael Moreno, corresponsal de Envío en Honduras, fue categórico al exigir una “investigación seria, diligente, precisa y exhaustiva, que lleve a sancionar a los responsables materiales y a los responsables intelectuales”. Y añadió: “No aceptamos rumores sin sustento sobre los móviles”.

Para entonces, los rumores ya corrían por la calle y parecían facilitarle a las autoridades dar por cerrado el caso con el veredicto de que se trataba de un crimen “pasional”. “Todos los maricones acaban así”, decía mucha gente, al sólo conocer la noticia, sin más reflexión y sin compasión.

La coartada estaba servida. El cuerpo de Carlos fue encontrado semidesnudo. El escenario repetía el modus operandi de muchos asesinatos relacionados con personas homosexuales a las que se les quita la vida. Naturalizando el móvil, se les quita también dignidad, restándole importancia y atención al crimen.

“ES UNA MUERTE BUSCADA”

Carlos era gay. “Lo había hablado con él hacía años y él no temió reconocerlo, reconocerse a sí mismo con esa orientación y no ocultarlo ni a su familia ni a sus compañeros, era una persona libre”, nos cuenta Ismael Moreno, el padre Melo.

En algunas horas, el joven detenido fue dejado libre. No había una sola prueba que lo incriminara. El caso no estaba cerrado, pero insistían en cerrarlo por la vía “pasional”. ¿No podría ser otro el móvil, aun contando con el escenario “pasional”, tan bien preparado por los ejecutores materiales?

“Lo entendemos como un golpe frontal al trabajo de la radio, a nuestro trabajo y a nuestra institución”, dijeron el padre Melo y sus compañeros de la radio desde el primer momento. “Esto nos deja más vulnerables y en mayor indefensión”.

Ante los micrófonos de la emisora otras voces comenzaron a abrirle camino a otro probable móvil. Una de esas voces fue la de Silvia Heredia, del programa “Paso a paso” para la prevención de la violencia: “No, ésta no es una muerte más, es una muerte buscada. Todos los asesinatos son injustos, pero éste ha sido para tocar al ERIC y a Radio Progreso”.

¿POR QUÉ TOCARLOS?

Para evangelizar el Valle de Sula, el área de mayor desarrollo económico de Honduras, la que más población migrante atrae de otras regiones del país, nació hace más de 50 años Radio Progreso.

La radio comenzó a emitir en Santa Rita, un pequeño municipio cercano a El Progreso, sin ser propiedad de los jesuitas. En 1970, en los años marcados por la opción por los pobres proclamada por los obispos en Medellín, en la etapa en que Paulo Freire proponía la concientización por la educación popular, en el tiempo de las comunidades de base, los jesuitas adquirieron la frecuencia AM de aquella radio y enseguida consiguieron equipo para transmitir también en onda corta.

Cuando el huracán Fifí causó tragedias en la zona en 1974, Radio Progreso dio a conocer al mundo la noticia. Otras tragedias, las provocadas por los golpes de Estado que caracterizaron aquella década, también pasaron por los micrófonos de la Progreso. Fueron también las ondas de Radio Progreso las que informaron de la masacre de Los Horcones(junio de 1975), en la que terratenientes y militares tramaron y ejecutaron la muerte de quince personas, entre ellas dos sacerdotes, y para borrar las huellas del crimen los lanzaron a un pozo de malacate, donde dinamitaron sus cuerpos.

En 1976 la emisora se transformó definitivamente en una radio popular al servicio de las luchas del pueblo y de las causas justas, que en Honduras eran tantas. No hubo huelga, demanda, reclamo, manifestación, movilización y organización que los micrófonos de la Progreso no acompañaran. Eso la convirtió, una y otra vez, en objetivo de los poderosos políticos y de los poderosos económicos. Advertencias, amenazas, cierres, negociaciones para reabrirla, años y años siempre en la mira. Hasta hoy.

En 1980, tras uno de los cierres de la emisora y estando Honduras bajo una dictadura militar represiva, los jesuitas crearon el ERIC (Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación), para complementar la labor de la radio. Sería un espacio para reflexionar sobre la realidad, para “ver, juzgar y actuar”.

Con los años, las investigaciones políticas, sociales, económicas y culturales del ERIC, y desde el año 2010 los sondeos de opinión pública, se fueron convirtiendo en referentes de credibilidad en todo el país. Hasta hoy.

GOLPE DE ESTADO:
MÁS RIESGOS Y MÁS INFLUENCIA

En junio de 2009, cuando el golpe de Estado contra Manuel Zelaya, la Radio Progreso y el ERIC se graduaron nuevamente con honores en la defensa de los derechos humanos y en las denuncias de la represión desatada contra la gente que se movilizó en resistencia al golpe y reclamando derechos postergados.

A partir de esa fecha y de esa crisis nacional la emisora comenzó a ser un referente para autoridades y organismos internacionales de derechos humanos. Prueba de ello son los dos premios internacionales que recibió la radio, el Premio de la Asociación por los Derechos Humanos de España (APDHE),entregado a Radio Globo, a Cholusat Sur y a Radio Progreso por su defensa de los derechos humanos en el marco del golpe de Estado, y el Premio Peter Mackler 2011 de Reporteros Sin Fronteras y Global Media Forum, entregado a la coordinadora del área de comunicaciones de Radio Progreso por el ejercicio del periodismo en países en los que hay violaciones permanentes a la libertad de expresión.

Con el golpe aumentaron los riesgos. Las instalaciones de la radio fueron allanadas durante el golpe y algunos de sus periodistas y su director fueron objeto de graves amenazas y actos de hostigamiento. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA otorgó a unas quince personas del equipo medidas cautelares para proteger sus vidas.

En mayo de 2011 se las otorgó a Carlos Mejía, quien también recibía amenazas. El Estado hondureño, responsable de cumplir esas medidas, nunca las tomó en serio. “Nunca tuvo voluntad política de cumplirlas, a pesar de haber sido consensuadas con el gobierno en infinidad de ocasiones”, explicaron miembros del equipo de la radio en la rueda de prensa, fresca aún la sangre de Carlos.

EN UN PAÍS VIOLENTO

Honduras es considerado el país más violento del mundo. De acuerdo con el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en 2013 se cometieron 109 masacres y 6,757 homicidios, lo que representó un promedio mensual de 563 homicidios y un promedio diario de 19.

Un informe dado a conocer por Casa Alianza reveló que entre febrero de 1998 y marzo de 2014 fueron asesinados 9 mil 291 niños, niñas y jóvenes menores de 23 años. Durante el gobierno saliente, el de Porfirio Lobo (2010-2013), el promedio fue de 81 muertes de jóvenes mensuales. En el primer trimestre del año 2014 Casa Alianza contabilizaba ya 270 muertes de jóvenes menores de 23 años en hechos de “extrema violencia”.

Ni la depuración de los cuerpos de seguridad de hace años, ni la más reciente militarización de la sociedad con las sucesivas campañas de “mano dura”, han dado resultados, entre otras razones porque dar respuestas auténticas a las profundas desigualdades económicas, sociales y políticas quedan siempre al margen de estas iniciativas.

Una de ellas, desde junio de 2011, es la Ley de Seguridad Poblacional, que establece el cobro de impuestos a depósitos de cierta cantidad en el sistema bancario, a los restaurantes de comidas rápidas, a la telefonía celular, a los casinos y tragamonedas. Los recursos recaudados se deben invertir en seguridad pública. Se calcula que desde la creación de este impuesto se han recaudado más de 1,500 millones de lempiras, pero unos mil millones ya han sido invertidos de forma discrecional, sin saberse en qué. Lo que sí se sabe es que la policía de investigación trabaja en condiciones precarias, sin vehículos y agentes suficientes y sin herramientas básicas para desarrollar investigaciones serias, diligentes, precisas y exhaustivas, como las que reclamó el equipo de Radio Progreso tras el asesinato de Carlos Mejía.

“ERA UN EMPRENDEDOR NATO”

Quisimos hablar con quien recuerda y llora a Carlos como su mejor amigo para que nos contara cómo era: “Amaba a los perros. Y amaba a la gente. Era un tipo muy generoso. Le admiré que iba mediodía de cada domingo a dar clases al Instituto Hondureño de Educación Radiofónica. Quería que ese montón de chavos trabajadores y con deseos de superación tuviera al menos algo de buena educación. Y por eso, no descansaba el único día que le quedaba libre. Le gustaba dar clases. Tenía una licenciatura en Pedagogía. Era incisivo, profundo cuando analizaba la realidad hondureña. Le dolía la corrupción, la injusticia, el descaro de los políticos y de los líderes religiosos y le desesperaba la pasividad del pueblo”.

Así lo describe: “Era audaz, lanzado, siempre queriendo innovar, probar cosas nuevas, un emprendedor nato. Tenía una Maestría en Dirección Comercial y Mercadotecnia, pero sus capacidades se formaron porque desde niño tuvo que ingeniárselas para ayudar a su familia. Un día me contó su primera prueba. Cuando tenía seis años su mamá, doña Salvadora, lo mandó a la plaza del pueblo a vender los tamales que ella hacía. Se sintió tremendamente responsable con su carga de tamales. Pasó que cuando los había vendido casi todos, cuando se le acercó un viejito diciéndole: “Dejame probar uno y te traigo el pago en un ratito”. Carlos le creyó, le dio el tamal y se quedó mucho rato esperando el pisto que nunca llegó… Regresó a su casa llorando, temía la penqueada que le darían por no traer el dinero completo. Qué va, su mama lo felicitó por el éxito de la venta y también porque aquel pobre viejito pudo probar uno de sus tamales. Y él dejó de llorar”.

LA RÁPIDA EXPANSIÓN
DE LA RADIO

El asesinato de Carlos Mejía priva a Radio Progreso de la persona que con extraordinaria habilidad y dedicación, garantizaba a la emisora el 60% de sus ingresos. Y lo arranca de esta tarea en momentos en que la radio, una herramienta de movilización social, conocida y reconocida en todo el país, vivía momentos de expansión, proceso en el que participaba activamente Carlos.

A partir de 2005, Radio Progreso amplió su cobertura al occidente y al norte del país. A partir de 2009, en la etapa abierta por el golpe de Estado, la propuesta de comunicación de la emisora se amplió significativamente, fortaleciendo alianzas con sectores sociales: mujeres, indígenas, pobladores, ambientalistas, organizaciones de derechos humanos y organismos anticorrupción. Las alianzas se concretaron en un incremento de los espacios radiales conducidos por esas organizaciones, en campañas de sensibilización llevadas a cabo en coordinación con varias de ellas y en una mayor demanda de formación y apoyo que le solicitaban movimientos organizados de todo el país.

Radio Progreso crecía “en sabiduría y gracia”. Su influencia era cada vez más patente. En 2012 amplió su cobertura en el departamento de Colón y en la ciudad de La Ceiba, tercera ciudad del país, después de Tegucigalpa y San Pedro Sula, cubriendo así prácticamente todo el corredor norte de Honduras.

A finales de 2013 el gobierno saliente de Porfirio Lobo le concedió una frecuencia en la capital. Esto estaba representando nuevos desafíos, que estaba asumiendo ya el equipo: ampliar el contenido de los espacios noticiosos y las estrategias de participación, tomando aún más en serio el modelo de la radio en la calle y el periodismo de intermediación.

Cuando Carlos Mejía fue asesinado la emisora iba a ampliar su cobertura en el Bajo Aguán, zona del país donde se identifica de manera más clara la acumulación de capital en pocas familias, una zona extremadamente violenta, en la que, en términos del grado de violencia contra la población campesina, se desarrolla el conflicto agrario más grave de los últimos quince años, no sólo en Honduras sino en toda Centroamérica. Durante el gobierno de Porfirio Lobo fueron asesinados 105 líderes campesinos, muchos de ellos en esta zona.

UN CRIMEN PERFECTO

En este contexto, no es prejuicioso ni apresurado pensar que el asesinato de Carlos Mejía haya tenido como móvil enviar al equipo un mensaje de sangre con la intención de frenar la expansión y la influencia de la radio.

Bien elegido el momento del mensaje. Bien elegida la víctima, porque de ella dependían muchos recursos financieros. Bien elegido Carlos, porque su homosexualidad facilitaba a quienes decidieron eliminarlo el escenario para la más sencilla de las coartadas: la “pasional”. Un crimen perfecto.

EN UN PAÍS HOMOFÓBICO

En un muro de Tegucigalpa alguien escribió un día un grafiti provocador: “Ser homosexual es cosa de hombres”. Muy pronto lo borraron, aunque le sobraba razón al que lo pensó y lo expuso. Porque soportar la discriminación de la homofobia es una tarea que requiere de mucho valor, el valor que la cultura asigna a los hombres. Carlos tuvo ese valor.

La homofobia sigue siendo uno de los prejuicios más incrustados en la mentalidad de la gente. Y como sucede en todas las sociedades tradicionales, conservadoras, empobrecidas por las desigualdades y por la baja calidad de la educación, Honduras tiene una sociedad homofóbica, en la que son muchos los que han confundido los conceptos: llaman “pecado” a la homosexualidad, cuando el pecado es la homofobia, por lo que encierra de discriminación, de rechazo y de odio, de traición al Dios del que habló Jesús de Nazaret.

El alto nivel de homofobia que existe en la sociedad hondureña adquirió relieve internacional en octubre de 2011, con las posiciones expresadas por la Confraternidad Evangélica de Honduras, que pidió a las autoridades suspender un concierto que Ricky Martin iba a tener en Tegucigalpa a beneficio de una fundación de ayuda a la infancia. Martin había confesado su orientación homosexual un año antes. En carta al Ministro del Interior, los religiosos expresaban su preocupación por “el mensaje y ejemplo” que transmitiría el cantante, en momentos en que se requiere “levantar y cultivar los más altos valores cívicos y morales tendientes a consolidar y a no debilitar la esencia de la nacionalidad hondureña, que es la familia”. A pesar de todo, el concierto se celebró.

“CRÍMENES DE ODIO”

Unos meses después del “escándalo” por este concierto, en junio de 2012, ochenta congresistas estadounidenses escribían a la entonces Secretaria de Estado Hillary Clinton pidiéndole que exigiera al gobierno de Honduras -a cuenta de la ayuda que recibía de Estados Unidos- medidas contra la homofobia que sufren las personas homosexuales en Honduras.

En su carta, los congresistas demócratas denunciaban “crímenes de odio”: unos 70 hombres y mujeres pertenecientes a la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) habían sido asesinados en Honduras desde junio de 2009, fecha del golpe de Estado, hasta la fecha en que escribían a Clinton. Señalaban también que la mayoría de estos asesinatos habían quedado “en la más absoluta impunidad”.

EN UN PAÍS DE IMPUNIDAD

Este país violento y homofóbico que es hoy Honduras, es también un país donde reina la impunidad. Según el Fiscal General de la República, el 80% de los asesinatos no se investigan y quedan en la impunidad. Las organizaciones de la sociedad civil consideran que la cifra es mayor y hablan del 90%.

De más de 30 asesinatos de periodistas, solo el 10% presentan alguna investigación. Un ejemplo trágico es el de los asesinatos de mujeres: de los 300 femicidios ocurridos en 2013, sólo se han presentado en 5 casos se han presentado los requerimientos fiscales para resolverlos, según información del Centro de Derechos de Mujeres.

Los asesinatos que cometen el crimen organizado y el narcotráfico quedan en la impunidad. También los asesinatos políticos quedan en la impunidad. ¿Quedará impune el asesinato de Carlos Mejía, recubierto su posible móvil, su dimensión política, tanto por las autoridades como por sectores de la sociedad con la coartada de “lo pasional”?

UNA SOLIDARIDAD
QUE RECLAMA JUSTICIA

A Radio Progreso llegaron en los días siguientes al crimen muchos mensajes y comunicados de solidaridad con la emisora y de repudio por el crimen.

Llegaron de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, de Reporteros sin Fronteras, de periodistas y emisoras radiales de Estados Unidos, Canadá y de todo el continente, de Amnistía Internacional, de congresistas demócratas de Estados Unidos, de religiosos de varios países, de jesuitas de todo el mundo -aunque faltaron voces de los jesuitas más cercanos, tal vez por el temor que inspira “lo pasional”-, de organismos de cooperación internacional de distintos países de Europa…

Todos se dolían por la vida segada de Carlos, todos exigían una investigación y una sanción, todos clamaban porque
el crimen no quedara en la impunidad.

“LO QUE USTED NOS ENSEÑÓ, QUERIDO CARLOS”

El equipo de Radio Progreso sigue esperando la verdad y la justicia. Y mientras espera, recuerda al “compañero del alma tan temprano” que se les fue.

Del mensaje con que lo despidieron el día de su entierro son estas conmovedoras palabras: “Usted, querido Carlos Mejía, se nos fue sin siquiera pedir permiso…Usted se nos fue cuando más urgía su presencia entre nosotros, ya no sólo para sacarnos de apuros en cada quincena con su afanosa búsqueda de recursos bienhabidos, sino porque su presencia siempre inspiró ternura, servicialidad y compañerismo… Usted bien sabe que su ausencia no tiene un fácil reemplazo. Catorce años de su vida compartidos con nosotros, no se cierran como una puerta de un porrazo…”

“De usted, querido Carlos, quizás no aprendimos cómo dirigir una sesión de trabajo, porque cuánto le huía usted
a las reuniones y siempre las consideró una pérdida de tiempo. Tampoco aprendimos de usted a hacer un análisis político ni técnicas para diseñar un plan estratégico. Pero usted bien sabe que ninguna cosa de ésas pudieron hacerse ni en la Radio ni en el ERIC sin su silenciosa pero efectiva actividad de mercadeo. Usted nos enseñó con su práctica cotidiana aquello que escuchamos de los analistas: que incluso la más sublime de todas las actividades requiere de lo económico como base para subsistir”.

“Hay algo más que usted nos enseñó con su ejemplo silencioso. Y es que mientras unos escribíamos reflexiones
y otros presentábamos noticias y otros nos quemábamos la materia gris sacando adelante un texto, usted compraba una provisión cada quincena para una anciana mujer abandonada. Y eso nunca quiso que saliera a luz, porque nunca quiso sacar pecho con sus obras de solidaridad. Fue el testimonio de esa anciana quien sacó a luz una de sus múltiples virtudes cuando ya las puñaladas de sus asesinos lo habían arrancado de nuestra vida”.

“USTED, QUERIDO CARLOS
SE FUE DE VACACIONES”

“Lo último que usted nos dijo antes de abrir la puerta para irse en aquel viernes once de abril, nos da la pista para seguirlo teniendo entre nosotros. Al decirnos adiós nos dijo que se iba de vacaciones y que sólo respondería si la llamada era por alguna publicidad para la Radio. Entonces, digamos que usted se fue de vacaciones y mientras descansa, ojalá recostado en una hamaca, le haremos llamadas para consultarle sobre lo que hacemos y usted no vacilará en responder a nuestras llamadas, porque así nos lo dijo al despedirse.

Desde ya, querido Carlos, espere la llamada que le haremos para pedirle el consejo de cómo montar una pauta radial para informarle a todo nuestro pueblo que de las puñaladas con que lo mataron están brotando flores que llenan de energía nuestra incansable lucha contra la impunidad”.

The Honorable John Baird April 29, 2014 Minister of Foreign Affairs Department of Foreign Affairs, Trade and Development Canada

2249 Carling Ave, Suite 418 Ottawa, ON K2B 7E9

Dear Minister Baird, We the undersigned are outraged and deeply saddened by the news of the murder of Carlos Mejía Orellana on April 11, 2014, a journalist and marketing director of Radio Progreso, a Jesuit community-based radio station in El Progreso, Honduras. We would like to express our deepest condolences to Carlos’ family members, friends and colleagues. Our thoughts and prayers are with all who are mourning this senseless death.
Following the coup d’état in 2009, Carlos and other Radio Progreso employees have been targets of repeated death threats because of their commitment to journalistic and social expression, and documentation of abuses of power and impunity. The Inter-American Commission on Human Rights (IACHR) has repeatedly granted precautionary measures to 16 staff members of Radio Progreso, including Mejía Orellana, due to persistent threats against them. The Director of Radio Progreso, Father Ismael “Melo” Moreno, SJ testified before the U.S. Congress at the Tom Lantos Human Rights Commission and described the constant death threats and attacks perpetrated with impunity against journalists in Honduras, including against Radio Progreso, its employees and its research arm, ERIC. Since last spring, Canadian parliamentarians have heard disturbing testimony about the deteriorating human rights situation in Honduras in the Parliamentary Subcommittee on International Human Rights. Given the level of threats and violence, including assassination, targeted against journalists, the media and freedom of expression in Honduras, we are dismayed and disturbed that the Government of Honduras has failed to implement protective measures for the employees of Radio Progreso, as called for by the IACHR. Honduras is one of the Western Hemisphere’s most dangerous places for the media. Death threats are often carried out and impunity prevails. Honduras continues to have the highest murder rate in the world (90.4/100,000) according the United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC). We ask the Canadian government to call on the Honduran authorities to immediately implement protective measures ordered by the IACHR and to carry out a thorough investigation into the murder of Carlos Mejía Orellana, to find those responsible for this heinous act and bring them to justice in a timely manner. Further, in consideration of continuing human rights abuses in Honduras, we ask that the Canadian Parliament, oppose and/or withdraw all support to Bill C-20, the Canada-Honduras Economic Growth and Prosperity Act, and do all that is necessary to ensure that it does not become the law of the land.
Testimony provided by esteemed human rights defender Bertha Oliva, General Coordinator of the Committee of Relatives of the Disappeared and Detained in Honduras (COFADEH), in the Standing Committee on International
Trade on April 8, 2014 emphasizes that the trade deal risks exacerbating human rights violations such as this, in Honduras.
Thank you for your time and attention.
Sincerely,
Alternatives
Americas Policy Group (APG), Canadian Council for International Cooperation (CCIC)
Association québécoise des organismes de coopération internationale (AQOCI)
Atlantic Regional Solidarity Network
British Colombia Teachers Federation
Canadian Jesuits International (CJI)
Centre justice et foi
Comité pour les droits humains en Amérique latine (CDHAL)
Common Frontiers
Horizons of Friendship
Jesuit Forum for Social Faith and Justice
Latin American and Caribbean Solidarity Network (LACSN)
Mining Injustice Solidarity Network (MISN)
Maquila Solidarity Network
Mary Ward Centre
Mer et Monde
Rights Action
SalvAide
Mr. Tyler Shipley, Sessional Lecturer, Humber College
cc: Wendy Drukier, Ambassador, Canadian Embassy in Honduras

Honduras: persiste la impunidad en ataques a periodistas y defensores de DD.HH.

Escrito por Redacción en Lun, 04/28/2014

http://conexihon.info/site/noticia/libertad-de-expresi%C3%B3n/honduras-persiste-la-impunidad-en-ataques-periodistas-y-defensores-de

Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).-  Dos expertos en derechos humanos de Naciones Unidas pidieron hoy al Gobierno de Honduras que ponga fin a la impunidad en los casos de violencia contra periodistas y defensores de derechos humanos a través de investigaciones rápidas y exhaustivas.
“La impunidad sigue reinando en Honduras en los casos de amenazas, hostigamiento y violencia contra periodistas y defensores de derechos humanos”, advirtió el Relator Especial de la ONU sobre la libertad de opinión y de expresión, Frank La Rue, y la que se ocupa de la situación de los defensores de derechos humanos, Margaret Sekaggya.
Los expertos señalaron que la impunidad perpetúa estos crímenes y que en la gran mayoría de los casos, los responsables de estos actos no llegan a ser identificados. Los Relatores Especiales destacaron que la lucha contra la impunidad a través de procesos judiciales también contribuye a la reparación adecuada de las víctimas y sus familiares. 
“Ni las medidas cautelares ordenadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ni las reiteradas recomendaciones formuladas por los expertos de la ONU, han sido suficientes hasta ahora para que Honduras adopte medidas firmes para la protección de los periodistas y los defensores de derechos humanos”, según los expertos.
Los relatores sumaron sus voces a las condenas por el asesinato de Carlos Mejía Orellana, miembro del equipo de Radio Progreso en Honduras, y expresaron su solidaridad con sus familiares y colaboradores.
Asimismo, La Rue y Sekaggya reiteraron la recomendación hecha a Honduras sobre el establecimiento de un mecanismo de protección para periodistas, comunicadores sociales y defensores de derechos humanos./Fuente: ONU

Human rights lawyer assassinated in Honduras

A worker at a Jesuit-run radio and social action centre in Honduras has been stabbed and killed in what is believed to have been a politically-motivated attack.  CAFOD partner Carlos Mejia Orellana (pictured), a 35-year-old lawyer who worked for ERIC-RP was stabbed four times in the chest at his home in El Progreso. The Catholic aid agency vowed yesterday that the struggle for justice that he helped to lead will go on.

Carlos and other colleagues at ERIC-RP had received repeated death threats in response to the organisation’s advocacy and communications work, through which they challenge injustice and corruption in the government, police and judicial system. The threats against Carlos were so serious that, for the last five years, the Inter-American Court of Human Rights has called on the Honduran government to provide him with special protection measures. Sadly, no such protection was provided.

CAFOD currently supports the work of ERIC-RP in the Atlantic coastal region of Honduras where programmes cover human rights, water, livelihoods and disaster risk reduction. The social action centre is one of the organisations that protested against the recent appointment of Roberto Herrera Caceres as the new Human Rights Ombudsman, asserting his links to the 2009 presidential coup and mining interest groups and his insufficient experience in human rights law.

At a press conference, ERIC-RP’s director, Fr Ismael Moreno SJ, rejected rumours implying that Carlos’ death was linked to relationship difficulties and insisted that the police carry out a thorough investigation.

CAFOD’s Head of Region for Latin America and the Caribbean, Clare Dixon, said: “ERIC-RP has been one of our partners for more than 20 years, and the loss of Carlos at such a young age is deeply felt by us all. As with so many brave men and women in Latin America who have been cruelly robbed of lives spent fighting for justice, his struggle will go on, with the support of the Catholic community in England and Wales.”

According to UN statistics, Honduras has the world’s highest murder rate. Last year, an average of 20 people were murdered every day in Honduras, a country of just eight million inhabitants. El Progreso is close to San Pedro Sula, where the homicide rate is 173 per 100,000 people, reportedly the highest in the world outside a war zone.

CAFOD partner assassinated in Honduras

We are sad to report that last Friday, CAFOD partner Carlos Mejia Orellana was assassinated at his home in El Progreso, Honduras, but – with your support – the struggle for justice that he helped to lead will go on.  

Carlos had been stabbed four times in the chest. His death is believed to be politically motivated.

He was a 35-year-old lawyer who worked at ERIC-RP, the Jesuit-run radio and social action centre. We are currently supporting its work in the Atlantic coastal region of Honduras in programmes covering human rights, water, livelihoods and disaster risk reduction.

Carlos and other colleagues at ERIC-RP had received repeated death threats in response to the organisation’s advocacy and communications work, through which they challenge injustice and corruption in the government, police and judicial system.

So serious were the threats against Carlos that, for the last five years, the Inter-American Court of Human Rights has called on the Honduran government to provide him with special protection measures. Sadly, no such protection was provided.

ERIC-RP is one of the human rights organisations that protested against the recent appointment of Roberto Herrera Caceres as the new Human Rights Ombudsman, asserting his links to the 2009 presidential coup and mining interest groups and his insufficient experience in human rights law.

At a press conference, ERIC-RP’s director, Fr Ismael Moreno SJ, rejected rumours implying that Carlos’ death was linked to relationship difficulties and insisted that the police carry out a thorough investigation.

Clare Dixon, CAFOD’s Head of Region for Latin America and the Caribbean, said: “ERIC-RP has been one of our partners for more than 20 years, and the loss of Carlos at such a young age is deeply felt by us all. As with so many brave men and women in Latin America who have been cruelly robbed of lives spent fighting for justice, his struggle will go on, with the support of the Catholic community in England and Wales.”

According to UN statistics, Honduras has the world’s highest murder rate. Last year, an average of 20 people were murdered every day in Honduras, a country of just eight million inhabitants. El Progreso is close to San Pedro Sula, where the homicide rate is 173 per 100,000 people, reportedly the highest in the world outside a war zone.

ALER condena asesinato de periodista de Radio Progreso

http://alcnoticias.net/interior.php?codigo=25743&lang=687

La Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica, ALER, condenó de manera enérgica el crimen cometido en contra del responsable de publicidad y mercadeo de Radio Progreso (Honduras), Carlos Mejía Orellana, asesinado el viernes 11 de abril de 2014. Los asesinos sorprendieron al radialista en su casa, ubicada en la ciudad El Progreso (norte) en Honduras y le propinaron varias puñaladas en su torax que le quuitaron la vida.

Quito, miércoles, 16 de abril de 2014

Carlos Mejía Orellana

Radio Progreso es uno de los numerosos medios de comunicación que se opusieron al golpe de Estado del año 2009. Desde entonces, varios integrantes de la emisora recibieron amenazas de muerte. El director de la radio, el sacerdote jesuita Ismael Moreno. Dio a conocer que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había pedido al gobierno de Honduras que otorgara medidas cautelares a favor de Carlos Mejía Orellana en 2009, 2010 y 2011.

Según el sacerdote, las autoridades tienen responsabilidad por haber ignorado las solicitudes de medidas de protección frente a las amenazas que sufría Carlos Mejía Orellana y se conocía que su vida estaba en peligro.
“Este asesinato es un golpe directo, no solamente a la vida de nuestro compañero y de su familia, sino también al trabajo que realizamos como Radio Progreso y como Equipo de Reflexión Investigación y Comunicación (ERIC)”, enfatizó el P. Ismael Moreno.

Dulce García, presidenta de ALER, expresó su condena y repudio a este vil asesinato y manifestó la solidaridad con la familia de Carlos Mejía Orellana y con todo el personal de Radio Progreso. Así mismo exigió a las autoridades correspondientes que esclarezcan este homicidio, para que se sancione a los autores intelectuales y materiales.

“Las emisoras educativas, comunitarias y populares de América Latina, nos unimos a las voces de radio Progreso y de otras muchas personas e instituciones de Honduras que exigen justicia y canción para los culpables”, expresó la educadora y comunicadora venezolana Dulce García.

“Como ALER, deseamos que en estos momentos de dolor y desesperación, renazca también la esperanza, en la organización, en la unidad y en la lucha de nuestros pueblos por una mayor justicia y una democracia asentada en el respeto a la vida y a los derechos humanos de todas y de todos”.

La Presidenta de la Asociación Católica Latinoamericana de Comunicación, Signis ALC, Mónica Villanueva, expresó también su indignación por la situación de inseguridad y violencia en contra de los comunicadores hondureños, y en particular por este crimen que pone de luto a la comunicación popular y educativa de América Latina.

De igual manera, manifestó su solidaridad a los familiares de Carlos Mejía, a las compañeras y compañeros de Radio Progreso y a la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica ALER e hizo votos para que las autoridades emprendan las investigaciones pertinentes para determinar a los responsables de este asesinato y se les aplique lo que la justicia determine.

Fuente: ALER

Carta denunciando asesinato de trabajador en Radio Progreso, en Honduras

Jueves 17 de abril, 2014

El Instituto de Investigaciones y Políticas Centroamericanas (CARPI por sus siglas en inglés) en la Universidad Estatal de California, Northridge, y los profesores afiliados, intelectuales, líderes comunitarios, y colaboradores cuyas firmas aparecen listadas abajo, condenamos el asesinato del Sr. Carlos Hilario Mejía Orellana, director de mercadeo y ventas de Radio Progreso, y miembro del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC) de la Compañía de Jesús en Honduras. El Sr. Mejía Orellana tenía 35 años cuando fue acuchillado en el tórax en la noche del viernes 11 de abril de 2014 en su casa de habitación en El Progreso, Yoro, Honduras.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en San José, Costa Rica había identificado al Sr. Mejía Orellana como un posible blanco debido a las amenazas que tanto él como el equipo de Radio Progreso habían recibido. Como resultado, la CIDH había demandado medidas cautelares de parte del Estado hondureño para la protección de la integridad y la vida del Sr. Mejía Orellana desde 2009. Si el honorable gobierno de Honduras hubiese tomado las acciones apropiadas para proteger la vida y la integridad del Sr. Mejía Orellana, él todavía estaría entre nosotros el día de hoy. Desafortunadamente, su vida fue truncada.

Por consiguiente, apoyamos las demandas de Radio Progreso por que se lleve a cabo una pronta, efectiva y eficiente investigación que clarifique el asesinato del Sr. Carlos Hilario Mejía Orellana. Encontrar a los autores intelectuales y materiales de este crimen no solamente fortalecerá al sistema judicial de Honduras, sino que además dignificará la vida y el legado del Sr. Mejía Orellana, y enviará un fuerte mensaje a los enemigos de la vida en Honduras.

Estamos preocupados por la vida y la seguridad de todos los trabajadores de Radio Progreso porque la mayoría de ellos han sido víctimas de amenazas y han sido nombrados como beneficiarios de medidas cautelares por parte de la CIDH. Desde el golpe de estado el 28 de junio de 2009, Honduras ha experimentado crecientes niveles de violencia. De acuerdo con las Naciones Unidas, en la actualidad, sus tasas de homicidios están entre las más altas en el mundo. Periodistas, activistas por los derechos humanos, grupos indígenas y descendientes africanos, maestros, abogados, artistas y miembros de las comunidades LGBTQ han sido blancos de persecución y asesinatos debido a su activismo civil. En el siglo 21, la libertad de información, los derechos humanos, y la participación cívica son imperativos para una democracia saludable en Honduras y en el resto del mundo.

En consecuencia, exhortamos al honorable gobierno de Honduras a actuar con prontitud, a aplicar la justicia y a proteger la vida de todos los trabajadores de Radio Progreso.

1. Freya Rojo, Director, Central American Research and Policy Institute (CARPI), California State University, Northridge

2. Douglas Carranza Mena, Director and Professor, Central American Studies Program, California State University, Northridge, and member, Board of Directors, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

3. Beatriz Cortez, Professor, Central American Studies, California State University, Northridge, and member, Board of Directors, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

4. David Pedersen, Associate Professor, Department of Anthropology, University of California, San Diego

5. Uriel Quesada, Director, Center for Latin American and Caribbean Studies, Loyola University, New Orleans

6. Jeffrey Browitt, Professor, University of Technology, Sydney, Australia

7. Evelyn Galindo-Doucette, University of Wisconsin, Madison

8. José Aníbal Meza, S.J., Externado de San José, San Salvador

9. Timothy Wadkins, Canisius College, Buffalo, New York

10. Axel Montepeque, California State University, Northridge

11. Kency Cornejo, Duke University

12. Brinton Lykes, Associate Director, Center for Human Rights and International Justice, Boston College

13. David Hollenbach, S.J., Director, Center for Human Rights and International Justice, Boston College

14. Richard L. Wood, University of New Mexico

15. Celia Simonds, California State University, Northridge

16. Van Gosse, Department of History, Franklin & Marshall College

17. Nelson Portillo, State University of New York (SUNY), Brockport, New York

18. Yansi Y. Pérez, Carleton College, Minnesota

19. Martín Álvarez Alberto, Instituto Mora, Ciudad de México

20. Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD)

21. Equipo Regional de Monitoreo y Análisis de Derechos Humanos en Centroamérica

22. Kevin A. Ferreira, Boston College

23. Fernando Soto Tock, Colectivo No’j, Quetzaltenango, Guatemala

24. Adrienne Pine, Department of Anthropology, American University

25. Beth Baker-Cristales, Professor, Department of Anthropology, California State Univeristy, Los Angeles

26. Gloria Melara, California State University, Northridge

27. Leisy J. Abrego, Assistant Professor, Chicana and Chicano Studies, University of California, Los Angeles

28. Carlos Castellanos, México

29. Leonardo Lorca, Nuestra Voz, KRFK 90.7fm, Los Ángeles

30. Ruben Tapia, Enfoque Latino, KPFK 90.7fm, Los Ángeles

31. Felix Aguilar, MD, Physicians for Social Responsibility

32. Benedicte Bull, Centre for Development and the Environment (SUM), University of Oslo

33. Cecilia Gosso, Università degli Studi di Torino, Italia

34. Hannes Warnecke, Institut für Politikwissenschaft, Universität Leipzig, Germany

35. Ralph Sprenkels, Utrecht University

36. Jenny Pearce, Professor of Latin American Politics and Director, International Centre for Participation Studies (ICPS), Peace Studies, University of Bradford, UK

37. Mark Anner, Center for Global Workers’ Rights, Penn State University

38. Carlos Morfín Otero, S.J., México

39. Susan Fitzpatrick-Behrens, California State University, Northridge

40. Alexandra Ortiz Wallner, Instituto de Estudios Latinoamericanos, Universidad Libre de Berlín, Alemania

41. José Miguel Cruz, Florida International University

42. Rosemary Robleto Flores, colaboradora laica de la Compañía de Jesús, Chiriquí, Panamá

43. Miranda Cady Hallett, Otterbein University, Ohio

44. Juan José Ramírez Valladares, Universidad Internacional para el Desarrollo Sostenible, UNIDES, Managua, Nicaragua

45. Héctor Lindo, Fordham University

46. Heider Tun, University of Minnesota

47. Kalina Brabeck, Associate Professor & Chair, Department of Counseling, Educational Leadership & School Psychology, Rhode Island College

48. David Gandolfo, Furman University

49. Elizabeth Alvarez, Northwood Neighbourhood Services, Toronto, Ontario, Canada

50. Molly Todd, Montana State University

51. Robin Maria DeLugan, University of California, Merced

52. Ellen Moodie, University of Illinois at Urbana-Champaign

53. Jorge E. Cuéllar, Yale University

54. William Stanley, University of New Mexico

55. Ricardo Roque Baldovinos, Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, San Salvador

56. Elana Zilberg, University of California, San Diego

57. Dana Frank, Professor of History, University of California, Santa Cruz

58. Elizabeth Pérez Márquez, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) sede Occidente, Guadajalara, México

59. Carlos Vaquerano, Executive Director, Salvadoran American Leadership and Education Fund (SALEF), Los Angeles

60. José Artiga, Director Ejecutivo, SHARE Foundation

61. Manuela Camus Bergareche, Profesora investigadora en el Centro de Estudios de Género, Universidad de Guadalajara

62. Santiago Bastos, CIESAS Occidente, México

63. Thomas Ward, Department of Anthropology, University of Southern California, Los Angeles

64. Kimberly Gauderman, Associate Professor, History, University of New Mexico

65. Werner Mackenbach, Cátedra Wilhelm y Alexander von Humboldt en Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad de Costa Rica

66. Ana Patricia Rodríguez, University of Maryland, College Park

67. Mary Addis, Associate Professor of Spanish, and Chair, Program in Comparative Literature, The College of Wooster

68. Valeria Grinberg Pla, Associate Professor of Latin American Literature and Cultural Studies, Department of Romance and Classical Studies, Bowling Green State University

69. Cynthia McClintock, George Washington University

70. Elisabeth Jean Wood, Yale University

71. Ricardo Moreno, Asociación Simón Bolívar, Los Ángeles

72. Erik Ching, Professor, History Department, Furman University

73. José Luis Benavides, Journalism Department, California State University, Northridge

74. Yajaira M. Padilla, The University of Arkansas, Fayetteville

75. Cecilia Menjívar, Arizona State University

76. Mónica Toussaint, Instituto Mora, México

77. Jeffrey L. Gould, Rudy Professor of History, Indiana University

78. Richard J. File-Muriel, Department of Spanish and Portuguese, University of New Mexico

79. Rose Spalding, DePaul University

80. Karina Zelaya, Writing Coordinator, Central American Studies Program, California State University, Northridge

81. Leonel Delgado Aburto, Profesor Asistente, Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos, Universidad de Chile

82. John McDargh, Associate Professor, Department of Theology, Boston College

83. Jenny Donaire, California State University, Northridge

84. Nancy Pérez, Arizona State University

85. Jeannette Aguilar, Instituto Universitario de Opinión Pública, Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, El Salvador

86. René Olate, The Ohio State University

87. Leigh Binford, College of Staten Island and Graduate Center, City University of New York

88. Ana Patricia Fumero Vargas, Profesora e investigadora, Cátedra de Historia de la Cultura, Escuela de Estudios Generales, Centro de Investigación en Identidad y Cultura Latinoamericana (CIICLA), Universidad de Costa Rica

89. Paul Mitchell, School of Theology and Ministry, Boston College

90. Odilia Dolores Marroquín Cornejo, Ministerio de Hacienda, El Salvador

91. Susan Whittaker Mullins, Mediator, Facilitator, Conflict Coach, Los Angeles

92. Fernando de Necochea, member, Board of Directors, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

93. Linda J. Craft, North Park University, Chicago, Illinois

94. Miguel Ángel Herrera C., Universidad de Costa Rica

95. Martha Arévalo, Executive Director, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

96. Angela Sanbrano, president, Board of Directors, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

97. Periodistas de a pie, México

98. Kristina Pirker, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

99. Jody Williams, Nobel Prize Laureate, Chair, Nobel Women’s Initiative

100. Henrik Rønsbo, Director of Operations, Prevention of Urban Violence, Danish Institute Against Torture, DIGNITY, Denmark

101. Eileen Truax, periodista freelance, directora de medios en español de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, Los Ángeles (NAHJ-LA)

102. Diego Sedano, documentalista, Malaespina Producciones

103. Alejandro Maciel, Editor, Hoy Los Ángeles, Los Ángeles, California

104. Carmen Elena Villacorta, Candidata a Doctora en Estudios Latinoamericanos, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

105. Eileen McDargh, CEO, The Resiliency Group, California

106. Gabriel Lerner, HispanicLA, Los Angeles

107. Cultural Survival

108. Ava Berinstein

109. Geoff Thale, Washington Office on Latin America (WOLA)

110. Hugo Lucero, Consultor de “Cultural Competency” en el Área de la Bahía, California

111. Raúl E. Godínez, Law Office of Raúl E. Godínez

112. Víctor Narro, UCLA Labor Center, and member, Board of Directors, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

113. Jonathan B. Martínez, California State University, Northridge

114. Linton Joaquin, member, Board of Directors, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

115. Jon Horne Carter, Department of Anthropology, Criminology, and Sociology, Le Moyne College, Syracuse, New York

116. Brandt Peterson, Assistant Professor, Department of Anthropology, Michigan State University

117. Omar Corletto, Confederación Centroamericana “COFECA,” and member, Board of Directors, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

118. Agustín Durán, editor de noticias locales, Hoy, Los Ángeles

119. Marjorie Bray, Latin American Studies, California State University, Los Angeles

120. Donald Bray, Political Sciences, California State University, Los Angeles

121. Diane M. Nelson, Duke University, Durham, North Carolina

122. Linda Álvarez, Central American Studies Program, California State University, Northridge

123. Daniel Sharp, Legal Director, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

124. Jorge Rivera, member, Board of Directors, Central American Resource Center (CARECEN), Los Angeles

Tim Kaine – United States Senator from Virginia

Kaine Statement On The Murder Of Carlos Mejia Orellana In Honduras

Wednesday, April 16, 2014

WASHINGTON, D.C. – U.S. Senator Tim Kaine released the following statement on the murder of Carlos Mejia Orellana in Honduras:

“I was shocked to learn of the murder of Carlos Mejia Orellana, journalist and marketing director of Jesuit founded Radio Progreso in Honduras.  My prayers go out to Carlos’s friends and family in the  El Progreso community that welcomed me as a young student in the 1980’s.

“Too often, Honduran officials have dismissed threats and attacks against journalists, and questioned whether the violence was connected to the victims’ profession.  In Carlos’s particular case, police have announced possible conclusions without even the start of an investigation.    Premature and speculative judgments cannot be allowed to stand in the way of a thorough investigation.  This must not be yet another homicide in Honduras that goes unpunished.

“Honduran police failed to protect Carlos, despite repeated requests to do so from the Inter-American Commission on Human Rights.  The police need to take immediate steps to protect Carlos’s surviving colleagues at Radio Progreso and its research arm, ERIC, who also live under constant threat.”

UNESCO condena el asesinato del directivo de radio hondureño Carlos Mejía Orellana

15-05-2014

La directora general de la UNESCO, Irina Bokova, condenó este martes el asesinato del directivo de radio hondureño Carlos Mejía Orellana.

Mejía Orellana era el responsable de marketing de la emisora de radio Progreso y fue encontrado muerto en su casa en la ciudad de Progreso, situada en el norte de Honduras, el pasado 11 de abril.

Trabajaba en la emisora desde hacía trece años y en los últimos meses había recibido constantes amenazas de muerte, al igual que el resto de los trabajadores de ese medio de comunicación.

El director de la emisora, el sacerdote jesuita Ismael Moreno, explicó que 15 trabajadores de ese medio están amenazados de muerte y que la radio había solicitado protección a las autoridades locales.

Irina Bokova indicó que “es esencial que ese crimen sea investigado” y afirmó que urge poner fin a “la violencia y la intimidación contra los periodistas en Honduras”.

También señaló que cualquier periodista en ese país que reciba amenazas de muerte tiene derecho a una protección efectiva por parte de las autoridades.

Carlos Mejía Orellana es el cuarto profesional de los medios que es asesinado en Honduras desde enero de 2013.

http://www.unmultimedia.org/radio/spanish/2014/04/unesco-condena-el-asesinato-del-directivo-de-radio-hondureno-carlos-mejia-orellana/#.U01q8VcVA_4